Grandes éxitos y fracasos del crowdfunding

Elphomega, Joan Colomo, Ignacio Simón y Maxime Dodinet, durante el coloquio 'Crowfunding: éxitos y fracasos de la nueva financiación'. // Fuente de la fotografía: La Térmica

a Elphomega, Joan Colomo, Ignacio Simón y Maxime Dodinet, durante el coloquio ‘Crowfunding: éxitos y fracasos de la nueva financiación’. // Fuente de la fotografía: La Térmica

En el 87 Extremoduro consiguió financiar su primer disco,  Tú en tu casa, nosotros en la hoguera (Rock transgresivo), gracias a la venta de vales de mil pesetas. A cambio, los que aportaban ese dinero, los mecenas, recibirían una copia del resultado y la inclusión de su nombre en la contraportada del trabajo. Aquello venía a ser como el crowfunding. Casi 20 años después, en 2004, el grupo decidió volver a grabar algunas de sus canciones por cuestiones de calidad; entre ellas se encontraban cuatro de los siete temas que componían aquel disco (“Arrebato”, “Decidí”, “Extremaydura” y “Jesucristo García”). El trabajo recopilatorio se llamó “Grandes Éxitos y fracasos”.

Con un título semejante se presentó el pasado viernes el coloquio sobre crowfunding, enmarcado dentro del programa CREMA (Coloquios de Referencia en el Espacio Musical Actual) que tuvo lugar en La Térmica, en el que participaron Elphomega, Joan Colomo, Al Berkowitz y Mazime Dodinet, director de la plataforma en España y Latinoamérica de MyMajorCompany. 

Las versiones eran diferentes: mientras Elphomega reconoció que la idea de tratar la financiación en base a las aportaciones de los mecenas nació de no querer “poner el trabajo en manos de una compañía”; Joan Colomo decidió realizar la campaña con el acuerdo a su compañía y con el objetivo de obtener nuevos fondos:  “Cuando grabé 12 canciones me gasté todo el dinero” de la discográfica, reconoció el catalán. En el caso del grupo Al Berkowitz (ejemplo de fracaso) en la campaña solo lograron 390 euros de los 2.000 euros solicitados para la edición y fabricación de su segundo disco. “Falló la campaña de comunicación”, justifica Ignacio Simón, guitarrista de la formación.

Por su parte, tanto en el proyecto de Elphomega, junto a Elvira (de Standstill), como el de Joan Colomo superaron las aportaciones a lo solicitado inicialmente. ¿Qué pasa cuando las aportaciones superan el objetivo marcado? “Eso supone más trabajos, más copias, más envíos…”, afirmó Elphomega. Así, para el rapero malagueño probar con esta nueva fórmula de financiación resultó “una prueba de fuego”, aunque reconoce que Elvira (conocedor el éxito de dos campañas anteriores de crowfunding junto a Standstill) “quería pedir más dinero”. A su lado, Colomo interfirió haciendo alusión a los temores a la hora de buscar la financiación colectiva, en la sensación de un “vamos a pedir menos, no lo vamos a conseguir”. También reconoció que hacer crowfunding le sirvió para saber que “gente de fuera de Cataluña también me seguía”. En todo esto, el discurso hizo evidente la necesidad de unos antecedentes, un público y referencias para el lanzamiento de una campaña de financiación colectiva. Al menos para el éxito.

|Alberto Ramón|

 

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